El Gobierno de CABA preadjudicó el Canal de la Ciudad al dueño de Blender y Carajo — pese a las advertencias del ENACOM

El Ministerio de Hacienda y Finanzas del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires publicó en el Boletín Oficial N° 7390 el acta de preadjudicación de la Licitación Pública N° 10002-0321-LPU26 — la concesión del gerenciamiento del Canal de la Ciudad y las radios públicas porteñas. La empresa preadjudicada es Cale Group Media S.A. (CUIT 33-71751465-9), presidida por Augusto Marini.

Quién es Augusto Marini

Augusto Marini tiene 30 años, es oriundo de General Las Heras, provincia de Buenos Aires, y es el fundador y CEO de Cale Group. En su propia web se presenta como empresario con “presencia en sectores estratégicos como infraestructura, energía, salud, transporte ferroviario y medios de comunicación”.

Su historia familiar tiene raíces en el agro: su padre comenzó a trabajar a los 17 años en Cargill, fundó Agroindustrias Baires en los años 90 y creó Kongo, una marca nacional de alimento balanceado para mascotas que llegó a millones de hogares y que fue parte del recordado “laberinto para perros” en el programa de Susana Giménez. Más tarde lanzó Mon Ami, el primer alimento human grade del país.

En el mundo de los medios Marini es conocido por ser dueño de dos canales de streaming que van en direcciones políticas opuestas.
Por un lado Blender, donde figura Tomás Rebord y que se identifica con sectores opositores al gobierno nacional.
Por otro Carajo, el canal identificado con la derecha, lanzado en 2024 y fundado originalmente por Sebastián Tabakman, Daniel “Gordo Dan” Parisini y Diego Sebastián Abatecola. En junio de 2025, Cale Group Media S.A. — la empresa de Marini — ingresó al capital de la sociedad y adquirió el 65% de las acciones. Parisini conservó el 35% restante.

Ambos canales, con líneas editoriales opuestas, son propiedad del mismo empresario.

La licitación

El GCABA lanzó la licitación el 17 de marzo de 2026. El objetivo: encontrar una empresa privada que se haga cargo de operar el Canal de la Ciudad durante cinco años, pagándole al Estado un canon mensual por ese derecho.

¿Qué significa eso en simple? El canal sigue siendo del Gobierno de CABA — no se vende. Lo que cambia es quién lo maneja: la programación, el equipo técnico y la venta de publicidad quedan en manos de la empresa privada ganadora. A cambio, esa empresa le paga al Estado todos los meses. Es como alquilar la gestión de un negocio sin transferir la propiedad.

El precio de arranque fijado por el Gobierno fue de $10.753.750 mensuales para el canal de televisión y $1.229.000 para las radios — montos tasados por el Banco Ciudad de Buenos Aires.

La apertura de ofertas estaba prevista para el 20 de abril pero fue prorrogada al 12 de mayo de 2026 mediante la Disposición N° 99/DGCOYP/26 del 14 de abril, luego de que varias empresas interesadas pidieran más tiempo para preparar su documentación alegando la complejidad y volumen de la documentación requerida.

Las ofertas

Solo dos empresas se presentaron para el canal de televisión: Cale Group Media S.A. y Argentinos Media — empresa vinculada a Radio Belgrano AM 950, propiedad de Marcelo González. Ninguna empresa se presentó por las radios AM 1110 ni La 2×4, que quedaron desiertas en esta instancia.

La diferencia económica fue la que definió todo. Cale Group ofreció $50 millones por mes — casi cinco veces el precio base tasado por el Banco Ciudad y más de tres veces lo que ofreció su competidor. Argentinos Media propuso $15 millones. El pliego establecía que ganaba quien ofreciera más, siempre que cumpliera los requisitos técnicos. En total, Cale Group pagará $3.000 millones por los cinco años de concesión.

Hay un dato adicional que influyó en la decisión: según informó la Dirección General de Concesiones y Permisos, Argentinos Media no presentó la totalidad de la documentación económico-financiera requerida — en particular los estados contables ante la IGJ y los detalles sobre su plan de inversión.

¿Qué puede hacer Cale Group con el canal?

En términos simples: casi todo. El pliego establece que la empresa adjudicataria será responsable de armar la programación, mantener los equipos y estudios, vender publicidad y garantizar la continuidad de los empleados. El Gobierno de CABA se reserva únicamente el derecho de usar hasta el 30% de la programación semanal para contenidos institucionales y de interés público. El 70% restante lo decide Cale Group — con la programación que considere conveniente.

Para reforzar su propuesta, Marini incorporó a Liliana Parodi — ex gerenta de Programación del Grupo América y una de las productoras ejecutivas más reconocidas de la televisión argentina — como responsable de armar la programación del canal y quien llevará adelante la operación en caso de concretarse la adjudicación.

La advertencia del ENACOM

El proceso no fue tranquilo. El Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM) — el organismo nacional que regula los medios audiovisuales — advirtió formalmente al GCABA que esta licitación podría ser ilegal.

El argumento del ENACOM: el artículo 44 de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual establece que una licencia no puede delegarse. Quien tiene la licencia para operar un canal tiene que operarlo él mismo — no puede pasarle esa responsabilidad a otra empresa. El interventor del ENACOM, Martín Ozores, llegó a enviar una carta documento advirtiendo que concretar la adjudicación podría derivar en la caducidad de la licencia del canal.

El GCABA decidió seguir adelante igual. Su argumento: la titularidad y la licencia del canal siguen siendo del Estado porteño — lo que se concesiona es solo la gestión operativa, no la licencia. El jefe de gobierno Jorge Macri lo dijo en su cuenta de X: “Vamos a avanzar con la licitación del gerenciamiento operativo de la TV y Radio de la Ciudad. No es momento para financiar con los impuestos de los porteños algo que puede gestionar el sector privado sin costarle un peso a los vecinos.”. Contradictorio si pensamos en la cantidad de millones que destina a pauta para medios como Clarin, La Nación, Crónica, Perfil y tanto otros.

Desde el GCABA calificaron la oposición del Ejecutivo nacional como “llamativa, insistente e inexplicable.”

Un canal construido con fondos públicos

El Canal de la Ciudad tiene aproximadamente 150 empleados entre personal periodístico, técnico y administrativo. Fue creado en 2003 bajo el nombre Ciudad Abierta y financiado desde entonces con fondos públicos — es decir, con los impuestos de los porteños. Relanzado en 2016, también con impuestos de los porteños, como Canal de la Ciudad durante la gestión de Horacio Rodríguez Larreta, operó durante más de dos décadas como medio público de la Ciudad.

Ahora, después de más de 20 años de financiamiento estatal, su gestión pasa a manos privadas.
Lo que se construyó con los impuestos de los porteños pasa a ser ganancia de privados que pagan un canon a la ciudad, dinero que no se sabe a qué será destinado.
Una vez más se confirma que donde le Estado se mete, solo puede hacer daño.

El conflicto en Blender que expuso a Liliana Parodi

Este mismo jueves 25 de junio en que la noticia de la preadjudicación del Canal de la Ciudad circulaba en los medios, una crisis sacudió a Blender — el otro canal de Marini.

La conductora Fiorella Sargenti interrumpió en vivo la transmisión del programa “Último Aviso” para anunciar que la empresa había desvinculado a un grupo de trabajadores en respuesta a un reclamo salarial colectivo. Antes de que la pantalla se fuera a negro, Sargenti dijo al aire: “Si tocan a uno, tocan a todos.”

Aparentemente el conflicto se habría originado porque los trabajadores enviaron una nota formal a la empresa — firmada por la gran mayoría del personal de aire, producción, comercial y redes — pidiendo abrir una mesa de diálogo sobre el pago de feriados, la aplicación del aumento trimestral acordado y la situación de varios empleados perjudicados por cambios recientes en la empresa. La respuesta de la conducción fue no renovar los contratos de quienes impulsaban el reclamo.

La empresa emitió un comunicado en el que afirmó que “un grupo reducido de personas adoptó conductas incompatibles con los valores de la compañía” al intentar “condicionar el funcionamiento del canal mediante la utilización de su propia pantalla como mecanismo de presión.”

El conductor Marcos Aramburu respaldó públicamente a los despedidos y apuntó contra la cúpula empresarial, a quien calificó de “inútil.” Y dejó una frase que circuló rápido en redes: “Algunos medios ‘nuevos’ se parecen mucho a los viejos.”

La decisión de no renovar los contratos fue tomada por Liliana Parodi en su rol de directora de contenidos de Blender. Es decir: la misma persona que Marini designó para manejar el Canal de la Ciudad.

Qué sigue

Con la publicación del acta de preadjudicación se abrió un período para que cualquier parte presente impugnaciones. Si no hay objeciones o ninguna prospera, el GCABA podrá firmar el contrato definitivo con Cale Group Media S.A.

Si la adjudicación se confirma, Augusto Marini controlará en un mismo portafolio tres señales con líneas editoriales completamente distintas: Blender — identificado con la oposición —, Carajo — el streaming de figuras afines a la derecha— y el Canal de la Ciudad, el principal medio público audiovisual del Gobierno porteño del PRO.
Tres espacios, tres audiencias, tres mundos políticos. Un solo dueño.

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