Desde 2003 había una sola empresa autorizada a vender un insumo que el Estado exigía usar obligatoriamente. No por ser la mejor — sino porque una regulación le garantizaba que nadie más podía competir. Hoy eso terminó.
Un diario libre de pauta, colaborativo y ad honorem.
Desde 2003 había una sola empresa autorizada a vender un insumo que el Estado exigía usar obligatoriamente. No por ser la mejor — sino porque una regulación le garantizaba que nadie más podía competir. Hoy eso terminó.