Milei en el Instituto Milken: “Hace 2 años los invité a apostar por Argentina. Hoy les traigo hechos, no promesas”

El presidente Javier Milei cerró la 29° Conferencia Anual del Instituto Milken en Los Ángeles, Estados Unidos, ante una audiencia de inversores, empresarios y líderes globales. El discurso — su segunda aparición en ese foro — tuvo un eje central: hace dos años vino a pedir confianza, esta vez vino a mostrar resultados.

“Esto es, cuando vine acá en el 2024 era un montón de promesas. Gracias por confiar, porque hoy les voy a mostrar que hoy les traigo un montón de hechos de que la libertad funciona.”

El diagnóstico — por qué Argentina cayó

Milei abrió con una lectura histórica. Argentina fue durante décadas uno de los países más ricos del mundo — hace 100 años competía con Estados Unidos en ingreso per cápita. Y lo tiró todo por la borda.

Desde hace tiempo en nuestro país nos preguntamos una y otra vez, ¿cuándo se jodió la Argentina? Nosotros tenemos la respuesta: precisamente cuando abandonamos esa arquitectura jurídica e institucional y fuimos en la dirección diametralmente opuesta, cegados por las falsas promesas que traían los impulsores de la planificación central.”

El resultado de ese camino: regulación asfixiante, impuestos que castigan al que produce, cultura del subsidio que reemplaza el mérito por el clientelismo.

Los resultados — uno por uno

Equilibrio fiscal. “Pusimos las cuentas en orden en el primer mes de gobierno y vamos para el tercer año con las cuentas fiscales en orden.” El ajuste fiscal total fue de 15 puntos del PBI — 5 del Tesoro y 10 del Banco Central — corregido en 6 meses.

Deuda. “Somos el primer gobierno que redujo la deuda externa en 10.000 millones de dólares.” La relación deuda/PBI pasó del 157% al 73%. “Vaya que nos merecemos que nos sigan mejorando la calificación crediticia.”

Inflación. De niveles del 300% anual a niveles del 30%. “Ya corregida la crisis política, de acá para adelante la demanda de dinero se está recuperando y la tasa de inflación va a volver a seguir cayendo.”

Economía. “Dijeron que íbamos a hundir a la economía en una brutal recesión. Y el resultado es que desde que asumimos a hoy, la economía ha crecido cerca de un 10%. Vaya que perdieron los keynesianos por goleada con nosotros.”

Empleo. “La cantidad de empleos en Argentina, desde que asumimos ha subido en 113.000 puestos de trabajo” en el sector registrado. Incluyendo independientes y no registrados, la cifra sube a 400.000. “Una economía que hacía más de 10 años que no generaba un solo puesto de trabajo.”

Pobreza. “La pobreza cayó prácticamente a la mitad. Es decir, salieron de la pobreza 14 millones de seres humanos, que viven mejor hoy gracias al liberalismo.”

Consumo y exportaciones. “Argentina tiene no solo el PIB en el nivel más alto del último tiempo, sino que además tiene también el consumo en su nivel máximo histórico.” Y definió a Argentina como “el país de tres veces 100.000 millones de dólares”: exportaciones que llegan a USD 100.000 millones, inversiones RIGI por USD 100.000 millones y un ajuste fiscal que devolvió USD 100.000 millones a los argentinos.

Reservas. “Les guste o no les guste, nuestro gobierno es el gobierno que más reservas ha comprado desde el regreso de la democracia.”

Salarios. Hizo una distinción que consideró clave: el salario real del sector no registrado está muy por encima de cuando asumió, el registrado está prácticamente igual en términos reales y el que cayó fue el sector público. “Es decir, le hicimos pagar el ajuste al parásito estatal.”

El mensaje a los inversores

Milei fue directo con la audiencia del Milken Institute: los que apostaron por Argentina hace dos años vieron sus inversiones revalorizarse más del 100%.

“Vuelvo hoy dos años después, no a pedirle fe, sino a mostrarle los resultados.”

Y trazó una convergencia entre Argentina y Estados Unidos bajo Trump: “Mientras el mundo regula, sube impuestos y reduce libertades, Argentina hace exactamente lo opuesto y Estados Unidos está encarando el mismo camino.” Esa convergencia, dijo, reabre la posibilidad de un tratado de libre comercio que “debería haberse firmado hace dos décadas”.

El cierre — la invitación

Cerró con una imagen: si hace 100 años el mantra era “Go West” — vayan al oeste — hoy la consigna es “vayan al sur”.

“Cualquier país que abrace estos principios puede ser próspero. Hoy el sueño americano se extiende desde Alaska hasta Tierra del Fuego para ser grande a toda América nuevamente.”

Y terminó como siempre: “Viva la libertad carajo.”

Podés ver el discurso completo:

El texto completo acá LINK

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