“El liberalismo salva vidas” — Lucas Apollonio de Ánima, en la primera entrevista exclusiva de Potus Amarillo.

Lucas Apollonio lleva tres años al frente de Ánima, el canal de streaming liberal que nació casi de la nada — un micrófono, un vaso sobre la mesa — y que acaba de relanzarse con un estudio nuevo, una grilla renovada y un equipo que creció. Lo fundó junto a sus socios y amigos Herrero Liberal, Mate con Mote y Pulpo Liberal. Lo hace mientras su hijo recién nacido lo espera en casa, mientras administra sus propios canales de YouTube para financiar el proyecto y mientras corre de un programa a otro convencido de que este momento histórico no admite pausa.
Habló con Potus Amarillo sobre todo eso.

—Ánima lleva tres años en la batalla. ¿Qué fue lo que dijo “es ahora” para este relanzamiento?

En realidad es una decisión que es recurrente. Desde que iniciamos con Ánima — de hecho el mismo nombre lo indica, le pusimos Ánima Digital en relación a este nuevo momento que se ve en la Argentina — entendimos que la necesidad de los medios es muy imperiosa porque hay una falta de verdad enorme. Decidimos que teníamos que tomar el toro por las astas. No era solo criticar periodistas, sino también dar una opinión con una ideología que consideramos muchísimo más moral y mejor que andar pregonando el socialismo con la ruina que trae aparejada.
Tres años lo venimos intentando, a pesar de lidiar con números bajos. No siempre anduvo bien el sonido, no siempre anduvo bien la imagen. Pero siempre que diseñamos cada temporada le dejamos todo. Fuimos entendiendo, en nuestros tiempos y en los del mercado, cómo ir evolucionando sin tener a nadie de referente más que a las ideas y a lo que veíamos.

—¿Qué tiene este Ánima que no tenía el anterior — y a quién le hablan?

La propuesta sigue siendo la misma: una lucha contra los medios ensobrados. Hago hincapié en ensobrados porque no considero que todos los periodistas lo estén. Sí que muchos están condicionados, no necesariamente por ideología sino porque la profesión no avanzó como correspondía. La vara estaba tan baja con el tema de la pauta que no se exigieron demasiado.
El público al que apuntamos es al que se interesa por las ideas de la libertad — o que las desprecia, también, porque estoy seguro de que cuando las conoce se enamora. El punto es cómo lo comunicamos y de qué manera se recibe.
Siempre marcando la fuerte consonancia con Javier Milei. Sé que en el mundo liberal siempre decimos que defendemos ideas y no personas. Yo creo que Milei es la excepción. Es una persona a defender hoy en día, es la punta de lanza de todo este movimiento y no podemos permitirnos quedarnos sin el filo.

Armaron un equipo nuevo. ¿Qué buscaban en cada persona y cómo supiste que era la indicada?

Somos muy amplios en ese sentido. Ánima siempre fue un movimiento de batalla cultural — no podemos andar pagando la mesa. Somos literalmente gente que quiere unirse y que nos une la batalla cultural.
Nos encontramos con pérdidas enormes de gente que adoro. El Doctor Gonzalo Briasco, que tiene que estar en cirugías. Tincho Martín Pascual, un fenómeno, recibido abogado. Sofi Grimau, que por suerte sigue en los programas de los sábados. Así que fuimos haciendo contacto, una cosa llevó a la otra.
Le pregunté mucho a Tronco — hoy diputado — si estaba haciendo todo mal. Y Tronco me decía que sí, que estaba haciendo todo mal. Y fuimos haciendo las cosas un poquito mejor. Llegaron diferentes perfiles y todos por igual me sorprenden. Ver con la convicción que tienen para que este modelo de país salga adelante… hasta hace poco Gaby Anelo me dijo “estoy en Ánima por la batalla cultural.” En ese momento se me llenaron los ojos de lágrimas.
El perfil que buscamos es ese: que defiendan las ideas y defiendan al presidente Milei. 
Las personas cambian, las personas rotan, las personas se rompen, las personas se corrompen, las personas a veces no pueden estar. Pero la batalla continúa. Es una eterna vigilancia.



—A lo largo de estos tres años, ¿hubo personas del ecosistema liberal que los hayan acompañado o ayudado en el camino?


Tronco — hoy diputado — es alguien a quien le voy a estar agradecido eternamente. No solo por haberme puesto en el plano del streaming sino por todo lo que me fue enseñando. Siempre me decía qué necesitaban, qué mejorar. Es digno de un gran reconocimiento. Si no fuera diputado, le propondría ser socio de Ánima — aunque dudo que aceptara.
Lilia Lemoine es otra persona que desde los inicios nos ha estado ayudando, viniendo, dando opinión, dando una mirada desde adentro que nos ayuda mucho a comprender ciertas acciones que son pragmáticas para poder comunicar mejor.
Y también vale la pena destacar a colegas de plataforma — suena muy peronista decir compañeros, pero bueno. Tipito Enojado, Eric Kamerat y un montón más que quiero nombrar a todos. Estoy muy orgulloso de este movimiento en general.
La batalla cultural no la da solo Ánima, la damos todos juntos.

Si tuvieras que convencer a alguien de sintonizar Ánima esta semana, ¿por dónde le dirías que empiece?

Todavía hay sorpresas que no dimos a conocer — las queremos dar de esa forma. Pero puedo decir que la grilla es excelente. “Neoprisma” con Hernán Harris es el relax de la tarde, el momento de informarse de lunes a jueves. A la tarde también está el equipo con Herrero Liberal, Mate con Mote y Candela Vidal, que está dando la batalla también a nivel político en 3 de Febrero y ojalá tenga éxito y pueda seguir más adelante, es una buena persona.
A la noche, lunes y jueves, tenemos a Gabriel Anelo — excelente conductor y excelente persona. Con Manuel Amor, Eva Aranda y Johnny armamos un programa cargado de información y opinión política donde estamos aprendiendo a interrelacionarnos porque empezamos a trabajar este año.

Y el programa que más disfruto personalmente es “Animal Z”, los martes y miércoles de 8 a 9. Entendemos que además de la batalla cultural es muy importante el humor — algo que el socialismo nos quiere arrebatar. Elegimos que lo conduzca Nicolás Biffi, un gran talento, y los números fueron excelentes.

Del vaso y el micrófono sobre la mesa al estudio nuevo — ¿cómo fue ese proceso?

Aprendí a delegar. Creo que es lo mejor que me pasó en la vida. Hasta este momento diseñábamos todo nosotros. La última vez había decorado con pastitos en General San Martín, algo que fue muy criticado y dio lugar a memes con Homero Simpson escondiéndose. Pero bueno, era un upgrade a cuando empezamos con un vaso y un micrófono arriba de la mesa.
Esta vez contratamos decoradores. Nos dimos la cabeza contra la pared porque había cosas que no podíamos costear. Pero dimos con este diseño nos costó mucho esfuerzo y fue aprobado por absolutamente todos. El azul eléctrico caracteriza mucho a Ánima. Alma, en latín. Le sacamos el “Digital” al nombre y pusimos que estamos en vivo.
En lo técnico, tiramos una pared en la mitad del estudio para que quedara el doble de grande.
Pusimos vigas de hierro en el techo, diseñadas por Matías, el Herrero. Estuvimos trabajando todo enero, todo febrero y la mitad de marzo. Yo sabía que el 28 de marzo nacía mi hijo, así que era todo uff! todo ya, todo rápido. Las cámaras PTZ siguen siendo las mismas, agregamos más iluminación y mejoramos el sonido.
Muchas cosas son prestadas. A Tronco le pedí mucho, pobre Tronco, lo vacié.

—¿Qué te dice la gente que te hace saber que esto vale la pena?

Nuestra comunidad está creciendo y el núcleo duro nos emociona. Algo que muchos streamers conocidos me dijeron es que tienen mucha gente que los sigue pero muy poca que los clipea, que levanta su contenido — y que lo tienen que hacer ellos mismos. Nosotros no. Nuestra comunidad es muy activa y entiende la batalla cultural.
No tengo palabras de agradecimiento con esa gente. No tienen por qué hacerlo. Y siento que nunca voy a poder devolvérselo, porque son muchos contra cuatro o cinco que estamos ahí. Es muy difícil devolver tanto amor.

En estos tiempos donde la plataformas crecen ¿a dónde quieren llevar Ánima?
Quiero ir a Facebook. Tenemos una batalla hasta el momento perdida allí. Los medios de comunicación lo usan muchísimo y hay mucha gente que quedó relegada con mucha manipulación. Ya estamos saliendo también en Facebook con una herramienta que por ahora es gratuita pero vamos a tener que pagar — serán unos quince o veinticinco dólares mensuales. Queremos ir a buscar a esa persona que aunque esté sola en una plataforma nos quiera ver. Twitch, Geek X, TikTok — todo lo que se abra.

¿Cómo es un día tuyo ahora mismo — y adónde querés estar en seis meses?
Lo llamamos picar piedra. Trabajar a fondo todo el tiempo, estar ahí, notar los errores que van surgiendo — y surgen todo el tiempo. Falta pasta térmica, falla el Internet, hay que limpiar los vasos, hay que mejorar tal cable. Y además sentar el culo en la silla, informarnos y dar la batalla cultural en cada programa.
Yo actualmente tengo un hijo recién nacido. Salgo de un programa de Ánima, me voy corriendo a otro canal de streaming, vuelvo, me voy a Ánima de vuelta. Y si me llama La Nación Más o ATN, voy. Llego a casa a la hora que sea, abrazo a mi hijo, le doy un beso a mi mujer, y sé lo que hice por mi país y por las ideas. Y lo que más le revienta a muchos: a cambio no quiero nada.

—Acabás de ser padre. Estás relanzando el canal. ¿Cómo conviven esas dos áreas de tu vida?
Es una mezcla. Es sufrimiento, es amor. Es abandonar lo que me da plata, porque hacer videos me da bastante plata. En vez de hacer dos, tres, cuatro videos por día, estoy en Ánima. Y siento que ese tiempo que pierdo, que es dinero, es tiempo que gana el país.
A mi hijo le voy a poder dejar una misión. Es difícil decir que le voy a poder dejar un país mejor — quizás lo vea mi nieto. Pero le tengo que dejar la misión de la batalla cultural. Fueron muchos años de socialismo rompiendo todo y es más difícil construir que destruir.
Para mí Ánima no es algo importante en sí — es una pequeña gotita en el mar de la batalla cultural. El relanzamiento es otro ataque más que doy. Como mi canal es otro ataque más. Como tener un hijo es otro ataque más. Y va a haber más ataques.

—¿Hay algo del canal nuevo que te tenga particularmente entusiasmado que quieras que la gente conozca? 


Me entusiasma levantar la vara intelectualmente. Hasta ahora di la batalla cultural en mi canal de manera seria — en el streaming intento también, pero quiero elevar el nivel. 

Te cuento una anécdota: ayer fui un canal de televisión, dije algo en palabras difíciles en muy poco tiempo y no se entendió.
Me preocupa que no me entienda el periodismo ni en la gente en general, pero me entusiasma que al menos un porcentaje de la gente que mira si lo haya entendido. Me entusiasma subir la vara a mí mismo, pero tengo que también aprender a hablar un poco más fácil, como autocrítica. Y necesito saber más.

Para mí el liberalismo es una pasión porque salva vidas. No es un juego de ajedrez. 
Y si del otro lado tengo un movimiento perverso que destruyó vidas, a mí me entusiasma mucho al menos desde dar una palabra, una acción o influir quizás mínimamente en una votación, como hice el año pasado, poniéndome al frente de un movimiento personal de decir “Che, juntemos los fiscales que faltan y no nos fijemos tanto en quilombos partidarios. Hay que ponerse a fiscalizar, sentar el culo en esas mesas y darle el voto al presidente”

Y se unió un montón de gente y nació “Legión de fiscales”.
Me entusiasma todo eso, todo lo que está por venir y llevar de la mano la bandera que tiene el Presidente.

Milei es una bendición y una oportunidad única. Si no aprendemos a levantar la bandera del liberalismo ahora, muy difícil que la levantemos más adelante.
Es ahora o nunca.

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