El viceministro de Economía José Luis Daza —Secretario de Política Económica del Ministerio de Economía, designado mediante Decreto 835/2024— expuso este jueves en el Ciclo de Coyuntura de la Bolsa de Comercio de Córdoba. Su mensaje central fue directo desde el arranque: “Estamos en un momento del programa económico en el que todas las piezas están empezando a armar el mejor panorama que ha tenido Argentina en décadas para tener crecimiento alto y de largo plazo.”
Y luego fue más lejos: “La Argentina ya cambió. La Argentina ya cambió para siempre.”

Por qué dice que ya cambió
Daza fundamentó esa afirmación en tres hechos concretos que, según sostuvo, constituyen quiebres históricos irreversibles.
El primero, la Ley de Glaciares, que en sus palabras “nos va a permitir exportar minería al mundo”. El segundo, la Ley de Flexibilización Laboral, “algo que veníamos tratando de hacer por décadas en Argentina y no se podía hacer”. Y el tercero, más profundo: el cambio cultural que representó que la sociedad argentina eligiera a un presidente que tenía como símbolo de campaña una motosierra. “Generó un cambio histórico”, afirmó.
Para ilustrar el punto de partida, Daza trazó un diagnóstico sin eufemismos: “En los últimos 75 años, Argentina fue la economía del mundo que pasó más tiempo en recesión, la más volátil, con mayor número de defaults y con constante inflación. En el centro de esto estaba la incapacidad de controlar el gasto fiscal.”
El shock del año pasado y por qué no hubo derrumbe
Uno de los ejes más desarrollados de la exposición fue la elección legislativa de 2025. Daza describió un escenario que en cualquier otro momento de la historia argentina hubiera derivado en crisis cambiaria: los candidatos del gobierno perdieron en la provincia de Buenos Aires, los argentinos compraron dólares masivamente, y la tasa de interés llegó a subir al 150% en algunos momentos. Los encajes bancarios se llevaron al 100% del encaje diario.
Sin embargo, ocurrió algo que el viceministro calificó de inédito: “Los argentinos compraron dólares, pero no se fueron de la Argentina. Dejaron los dólares en el sistema financiero.” Y el tipo de cambio se mantuvo dentro de las bandas sin recurrir a controles cambiarios ni devaluación.
“Por primera vez en cuatro décadas, cuando ocurre un shock de la naturaleza del del año pasado, no se rompió con el esquema cambiario”, sostuvo. Y señaló las implicancias: “Por primera vez, quienes compran dólares frente a un shock político saben que pueden perder.”
Daza también reveló que el equipo económico se preparó durante más de un año para ese momento. En febrero de 2025 viajaron a Washington a reunirse con el Secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, para negociar lo que luego se concretaría como el swap que funcionó como prestamista de última instancia antes de las elecciones.
Las reservas y el RIGI
Sobre la acumulación de reservas, Daza precisó que cuando presentaron el programa al FMI, el caso base contemplaba comprar USD 7.000 millones en el mercado más USD 3.000 millones de privatizaciones, es decir USD 10.000 millones en total. El caso optimista proyectaba USD 17.000 millones. La realidad superó ambos escenarios: “Estamos comprando reservas a una velocidad equivalente a más de 20.000 millones de dólares al año.”
Sobre el RIGI, los números que presentó fueron contundentes: “Hay 14 proyectos ya aprobados que representan más de 27.000 millones de dólares, y tenemos hoy más de 36 proyectos presentados con 100.000 millones de dólares.”
Las tasas y el crédito
Daza destacó que desde enero de 2026 la tasa de interés cayó 25 puntos porcentuales —en forma endógena, sin intervención discrecional— y que esa caída se trasladó también a las tasas de largo plazo, lo que el mercado no interpretó como inflacionario. “Las expectativas de inflación a 12 meses están en 23 o 24 por ciento, ancladas”, señaló, y anticipó que seguirán bajando.
“Cuando las tasas de interés en forma equilibrada bajan de la forma en la que lo están haciendo, la economía se va a empezar a reactivar. Es como la ley de gravedad: funciona en Estados Unidos, funciona en Argentina”, afirmó.
Lo que dijo el FMI ante 150 ministros del mundo
Daza relató un momento que describió como simbólico: durante las reuniones de primavera del FMI, la directora gerente Kristalina Georgieva presentó ante 150 ministros de economía del mundo el panorama global de vulnerabilidad fiscal y de riesgo energético. En ese contexto, identificó a Argentina como el único país del G20 que era simultáneamente exportador de energía y tenía superávit fiscal. “Nos presentaron a la Argentina ante 150 ministros de economía como el país más robusto en este momento en el mundo”, afirmó Daza.
La apertura comercial como clave del crecimiento
La parte más extensa de la exposición giró en torno a la apertura comercial. Daza fue categórico: “Argentina es posiblemente una de las economías más cerradas del mundo, posiblemente con excepción de Corea del Norte. Somos la economía más cerrada de América Latina. Nuestras importaciones y exportaciones son la mitad del promedio de la región.”
Para graficar las consecuencias de cerrarse al mundo, comparó a Argentina con Vietnam y Chile. Vietnam en 1990 tenía exportaciones e importaciones similares a las actuales de Argentina. Desde que se abrió al comercio internacional, creó 23 millones de empleos —casi todos en el sector no transable: médicos, contadores, profesores, construcción. Chile hizo lo mismo: “Cuando íbamos de Uruguay a Chile, llegábamos a un país pobre. ¿Y qué hizo Chile? Se abrió al mundo. Es el país que más se abrió de América Latina. Y miren lo que pasó con el ingreso per cápita.”
Sobre los avances del gobierno en este terreno, precisó: “Se han bajado prácticamente todos los aranceles a lo que nos permite el Mercosur. Se han eliminado miles de trabas de importación, miles de trabas de exportación, miles de registros, impuestos estadísticos. Este año se firmó el tratado con la Unión Europea y un acuerdo con Estados Unidos.”
La baja de la pobreza y el cierre del discurso
Daza cerró su exposición con el dato que consideró “lo más gratificante”: “El ajuste fiscal se hizo no solamente con una motosierra, sino con un bisturí que permitió duplicar la asistencia a los sectores más pobres, lo que junto con la caída de la inflación permitió una baja de la pobreza de más de 20 puntos.”
Y sobre el futuro inmediato: “No sé si un mes o dos meses, Argentina va a seguir en la senda de los upgrades de las agencias calificadoras. No terminamos con el single B minus, vienen más.”
La pregunta que cerró el encuentro fue sobre por qué, con ese panorama, hay tanta “nube negra” en la sociedad. La respuesta de Daza fue en términos de neurociencia: “No hay una sociedad que haya recibido más traumas económicos que Argentina. Es natural que los argentinos tengan post traumatic stress disorder. Y encima tenemos el sesgo de confirmación: si pensamos que esto va a salir mal, le damos más peso a cualquier información que lo confirme.”
Y concluyó: “No tengo por qué estar acá. Si no estuviera totalmente convencido de lo que veo, no estaría acá. No hay otro país en el mundo que tenga las posibilidades que presenta Argentina.”

Creadora de este diario libre de pauta y ad honorem · Paleolibertaria · Emprendedora · CABA, Argentina.
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