Una hectárea de algodón en el Chaco rinde unos 600 kg de fibra. En Brasil rinde más de 1800 kg. La diferencia no es el suelo ni el clima — es la protección de la propiedad intelectual de las semillas. Argentina desarrolla algunas de las mejores semillas del mundo, pero sus productores no pueden acceder a muchas de ellas. La Resolución Conjunta 3/2026 del INASE y la Secretaría de Agricultura empieza a cambiar eso.