PAMI dio de baja a más de 1.500 prestadores en todo el país como resultado de auditorías permanentes. Las irregularidades detectadas incluyeron cobros indebidos, prestaciones inexistentes y condiciones edilicias que no cumplían con los protocolos de higiene y seguridad. El organismo reafirmó que el objetivo es que los recursos lleguen a prestaciones de calidad para los jubilados.