Durante años Occidente confundió inteligencia con demolición. Creyó que la forma más alta de sofisticación era reírse de todo. Andrés Mego escribe sobre lo que quedó después — y sobre el único despertar que puede salvarnos.
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Durante años Occidente confundió inteligencia con demolición. Creyó que la forma más alta de sofisticación era reírse de todo. Andrés Mego escribe sobre lo que quedó después — y sobre el único despertar que puede salvarnos.