La nota que Clarín publicó sobre Milei dice más de Clarín que de Milei

Este viernes, el columnista Ignacio Miri publicó en Clarín una nota (“No todo marcha acorde al plan”) de opinión en la que sugiere que el Gobierno de Javier Milei estaría tomando medidas de urgencia porque el modelo económico estaría en problemas. También presenta al gobernador bonaerense Axel Kicillof como el principal rival político del Presidente, listo para capitalizar el descontento popular.

La nota tiene algunos puntos reales, pero mezcla interpretaciones con datos seleccionados a medida.
Desde Potusamarillo.com la revisamos con fuentes oficiales.

“El Gobierno corrigió porque algo salió mal”: ¿es así?

El periodista señala tres medidas recientes del Gobierno como prueba de que las cosas no marchan bien: el freno transitorio al aumento de los combustibles, medidas para que los bancos presten más plata a familias y pymes, y la compra de dólares para fortalecer las reservas del Banco Central.

El problema con esa lectura es que estas decisiones no surgieron de ninguna emergencia. Son parte de un plan que el equipo económico viene ejecutando y comunicando públicamente. Y los números respaldan esa versión.

El Ministerio de Economía informó oficialmente que el año 2025 cerró con las cuentas del Estado en positivo por segundo año consecutivo. En términos simples: el Estado argentino gastó menos de lo que recaudó. Eso es algo que no ocurría desde hacía décadas. Según el propio Ministerio, es la primera vez desde 1993 que Argentina logra ese resultado pagando además todas sus deudas al día.

Que el Gobierno baje tasas de interés cuando la inflación cede no es una señal de pánico: es exactamente lo que se supone que debe ocurrir cuando la economía empieza a estabilizarse. Presentarlo como una alarma es, cuanto mínimo, una interpretación muy parcial.

Los salarios: el problema real que viene de lejos

Aquí Miri tiene razón en lo esencial, aunque le falta contexto. Los argentinos la están pasando mal con el bolsillo. El INDEC —el organismo oficial que mide estos datos— confirmó que en enero de 2026 los sueldos formales subieron 2%, mientras que los precios subieron 2,9% en el mismo mes. Dicho en criollo: los precios corrieron más rápido que los salarios.
Eso es real y tiene consecuencias concretas en la vida cotidiana de millones de familias.

Pero lo que el columnista omite —y es fundamental para entender el problema— es que esta pérdida del poder adquisitivo no empezó en diciembre de 2023. Según datos del INDEC citados por múltiples medios, entre 2017 y diciembre de 2025 la inflación le ganó a los salarios por una diferencia de 980 puntos porcentuales. Y un informe reciente de la CEPAL —el organismo de la ONU que analiza la economía de América Latina— señaló que los salarios reales en Argentina cayeron casi 20% en los últimos siete años, el peor desempeño de toda la región.

Que los argentinos la pasen mal es verdad. Pero ese deterioro empezó mucho antes de Milei y atraviesa a cuatro gobiernos. Contarlo como si fuera solo responsabilidad del modelo actual es una omisión importante.

Kicillof como alternativa: lo que el periodista no desarrolla

La segunda mitad de la columna de Clarín está dedicada al gobernador bonaerense. Lo presenta como el gran rival político de Milei, alguien que está construyendo una “corriente de opinión” para representar a todos los que quedaron afuera del modelo económico actual (No vamos a decir “lo están intentando posicionar a presión” porque estamos intentando escribir una nota seria)
Reproduce, sin cuestionarla, una frase que Kicillof usa en sus reuniones privadas con políticos: “Cualquiera que esté en contra de Milei a mí me sirve.”

Está bien saberlo. Pero hay algo que vale la pena mencionar antes de seguir leyendo: Clarín no es un observador neutro de Kicillof. El diario es co-organizador de Expoagro a través de Exponenciar, la empresa que comparte con el Grupo La Nación. Y en la cena de apertura de la última edición de esa feria, realizada en marzo de este año en San Nicolás, Kicillof compartió la mesa principal precisamente con directivos del Grupo Clarín. No es un dato menor para evaluar con qué ojos el diario mira al gobernador bonaerense.

Dicho eso, hay un dato que el propio Miri menciona casi de pasada al final de su columna, como si fuera un detalle menor, cuando en realidad es la pieza que más dice sobre el estado real de la oposición: mientras Kicillof se presenta como defensor de la gente, está impulsando al mismo tiempo que los intendentes de Buenos Aires puedan ser reelectos indefinidamente, sin límite de mandatos.

Hoy en la provincia de Buenos Aires existe una ley que dice que los intendentes pueden ser reelectos solo una vez. Kicillof quiere eliminar ese límite. ¿Por qué? El motivo es concreto: sin cambios en esa ley, 82 de los 136 intendentes bonaerenses no podrían presentarse en las elecciones de 2027, incluyendo 52 que responden al propio peronismo. En otras palabras, ocho de cada diez intendentes aliados al gobernador tienen los días contados si la ley no cambia. El propio Gobierno bonaerense lo confirmó públicamente a través de su ministro Carlos Bianco: buscan derogar el límite de dos mandatos consecutivos establecido en 2016 para que los mismos funcionarios puedan seguir siendo elegidos sin restricciones.

El mismo Kicillof que dice querer representar a los que quedan afuera del sistema está trabajando para que los mismos políticos de siempre sigan ocupando sus sillones en los municipios bonaerenses. Eso tiene un nombre que él conoce bien: la casta.
Miri lo llama, con cierta ironía, “un homenaje a la casta luego de tanto vapuleo discursivo”. Tiene razón. Pero lo deja al final, casi como un chiste, cuando merece estar al principio.

Conclusión: una nota que elige qué mostrar

La columna de Clarín no inventa los problemas que describe. Pero los selecciona y los encuadra de una manera que lleva al lector a una conclusión que los datos completos no sostienen.
La realidad, aunque les pese, la vemos todos y es muy distinta.

El Gobierno tiene problemas reales, especialmente en el bolsillo de la gente. Eso es innegable, hasta el Presidente en persona pidió paciencia y manifestó que comprende a la perfección el esfuerzo que todos los que trabajamos honradamente estamos haciendo. Pero esos problemas tienen una historia larga que no empezó en 2023. Y la oposición que Miri presenta como alternativa todavía no tiene candidato propio, no tiene programa claro, y su principal figura está ocupada en garantizar que los mismos intendentes de siempre puedan seguir en sus cargos para siempre.

Informarse bien requiere leer más allá de lo que cada columnista elige mostrar. Y en ese ejercicio vale hacerse una pregunta simple: ¿puede un diario que comparte mesa de negocios con un gobernador cubrir a ese mismo gobernador con independencia real? ¿O será que cuando Miri deja para el final, casi como chiste, el dato de la reelección indefinida, no es descuido sino elección?

Un político que busca que los mismos intendentes gobiernen para siempre no merece una columna de opinión que lo presente como alternativa. Merece exactamente la misma pregunta que le hacemos al Gobierno: ¿a quién le sirve esto?

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