El Malbrán desplegó un operativo en Ushuaia para detectar hantavirus en roedores silvestres: cómo funciona y qué buscan

(Imagen ilustrativa generada con IA por Potus Amarillo)

Un equipo técnico de científicos del Servicio de Biología Molecular de la ANLIS Malbrán —Laboratorio Nacional de Referencia para hantavirus— se desplegó esta semana en Ushuaia para llevar adelante un operativo de vigilancia ambiental y captura de roedores silvestres. El objetivo es detectar la posible circulación de hantavirus en reservorios naturales, en el marco de la investigación epidemiológica del brote detectado en el crucero MV Hondius.

Las actividades se realizan en conjunto con el personal de la Dirección General de Epidemiología y Salud Ambiental del Ministerio de Salud de Tierra del Fuego, y se extenderán a lo largo de toda la semana.

Por qué en Ushuaia y por qué estos roedores

Los sectores de trabajo fueron seleccionados con criterios ecológicos y ecoepidemiológicos, tomando en cuenta las características ambientales y los hábitos de las especies de roedores de interés sanitario. Las tres especies bajo vigilancia son el Oligoryzomys longicaudatus, el Abrothrix hirta y el Abrothrix olivacea, todas vinculadas a la transmisión del hantavirus en ambientes naturales del sur del país.

Se priorizaron áreas con baja circulación de personas para garantizar la seguridad de la población y el adecuado desarrollo de las tareas de campo.

Cómo funciona el operativo, paso a paso

El esquema de trabajo se repite cada día de la semana. Durante el día, los científicos realizan recorridas de reconocimiento ambiental e instalan trampas Sherman —dispositivos utilizados para la captura de pequeños mamíferos— con cebos específicos para las especies buscadas. Las trampas permanecen activas durante toda la noche, ya que estos roedores tienen hábitos predominantemente nocturnos.

A la mañana siguiente, el equipo relevante cada punto de captura. En caso de obtener ejemplares, los roedores son trasladados a un centro de procesamiento acondicionado bajo estrictas normas de bioseguridad.

Los especialistas trabajan con equipos de protección personal de alta complejidad: mamelucos descartables, ropa de campo específica, guantes, protección ocular, mascarillas de alta eficiencia, equipos de presión positiva y sistemas de respiración autónoma, destinados a minimizar el riesgo de exposición durante la manipulación de animales y muestras potencialmente infectadas.

El laboratorio de campaña

En un laboratorio de campaña montado en la zona, y bajo protocolos estrictos de bioseguridad, los científicos realizan la identificación de especies y la toma de muestras de sangre y tejidos. Esas muestras son acondicionadas en envases de seguridad biológica y almacenadas transitoriamente en freezers a -80°C en instituciones de la zona, hasta su traslado al Laboratorio Nacional de Referencia para hantavirus de la ANLIS Malbrán.

Al finalizar cada jornada, el equipo retira todas las trampas instaladas y realiza tareas de descontaminación del equipamiento, siguiendo protocolos específicos de manejo seguro de material biológico.

Qué se analiza en Buenos Aires

Una vez que las muestras llegan al Malbrán, el proceso de análisis tiene tres etapas. Primero, análisis serológicos para detectar anticuerpos específicos contra hantavirus. Si alguna muestra resulta positiva, se avanza con estudios moleculares mediante extracción de ARN y técnicas de RT-PCR para detectar la presencia de genoma viral. Finalmente, se realizan análisis de secuenciación genética para caracterizar el virus circulante y aportar información clave para el estudio epidemiológico y el seguimiento del brote.

Todo el transporte de muestras desde Ushuaia hasta Buenos Aires se realiza bajo normas nacionales e internacionales de bioseguridad y cadena de frío.

#hantavirus

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