Milei hizo la pregunta que los medios no quieren responder

OPINIÓN

Este domingo el presidente Javier Milei publicó en su cuenta de X una pregunta que merece ser respondida con datos concretos: “Si nos va tan mal, ¿cómo explican que el peso sea la moneda de mejor performance desde que empezó la guerra? ¿Cómo explican el riesgo país en torno a los 550 si shocks externos antes lo ponían cerca de los 2.000?”
Es una pregunta legítima. Y los datos le dan la razón.

Primero, lo que todos vivimos en el bolsillo

En diciembre de 2023, cuando Milei asumió, la inflación mensual fue del 25,5%. Es decir, los precios subían un cuarto en un solo mes. La inflación anual de 2023 cerró en 211,4% y la de 2024 en 117,8%.

¿Qué pasa hoy? En los primeros dos meses de 2026 la inflación acumulada fue de 5,9%. Sigue siendo alta y nadie en su sano juicio puede celebrarla como un logro definitivo. Pero la diferencia entre un 25% mensual y un 2,9% mensual no es un matiz: es un abismo que cualquier familia argentina sintió en su vida cotidiana.

El dólar: la prueba más simple

Hay un indicador que los argentinos aprendieron a leer antes que cualquier otro: el dólar. Históricamente, cada vez que la economía argentina entraba en crisis, el dólar se disparaba. Ocurrió en 2001, en 2018, en 2019, en 2022. Era casi una ley física: problemas económicos equivalían a corrida cambiaria.

Hoy hay una guerra en Medio Oriente que tiene en vilo a los mercados de todo el mundo. Los precios del petróleo suben, las bolsas internacionales caen, los inversores buscan refugio. Y el dólar en Argentina… se mantiene estable. Eso, para cualquier argentino que recuerde lo que pasó en cada crisis anterior, es un dato que habla solo.

El termómetro que mira el mundo

El riesgo país es el indicador que mide cuánto confían los mercados internacionales en que Argentina va a cumplir sus compromisos. Cuanto más alto, peor. Cuanto más bajo, mejor.

Durante la gestión de Milei, el riesgo país marcó su máximo por encima de los 2.100 puntos a principios de enero de 2024.
En enero de 2026 perforó los 500 puntos, el valor más bajo desde junio de 2018.
Tras las elecciones legislativas de octubre de 2025, el indicador cayó de 1.081 a 652 puntos en un solo día.
Y hoy, en medio del conflicto bélico en Medio Oriente, el riesgo país argentino se ubica en torno a los 551 puntos básicos, su valor más bajo desde el inicio del conflicto armado.

¿Por qué importa esto? Porque cuando el mundo desconfía de la Argentina, el dólar se va a las nubes, los créditos se cortan y todos pagamos las consecuencias. Que el indicador esté donde está, en el peor momento de los mercados globales en años, es una señal que no se puede ignorar.

La pregunta que el relato no puede responder

Milei lo planteó con precisión: en cada crisis argentina anterior, el esquema era siempre el mismo. Turbulencia externa, fuga de capitales, dólar disparado, caos. Esta vez no ocurrió. Y eso no es una opinión ni propaganda: es un hecho verificable.

Reconocer esto no implica decir que todo está bien, que los salarios alcanzan o que la pobreza dejó de ser un problema urgente. Nada de eso. Pero sostener que “estamos igual que siempre” o que “no cambió nada” requiere ignorar deliberadamente los números. Y eso, lamentablemente, es exactamente lo que hacen demasiados medios todos los días.

La pregunta que queda flotando es simple: ¿por qué algunos se empeñan tanto en que no veamos la diferencia?

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