Gabriel Di Taranto y los rusos: cuando tener “nombre y apellido” es más falso que un seudónimo
Me quedé pensando en los rusos pagándole a periodistas (o a lo que sea que haya detrás de esas firmas).
Resulta que Gabriel Di Taranto, ese “periodista” que firmaba notas en Diario Registrado (y también en C5N y Ámbito), no era un simple colega con seudónimo. Era directamente un producto de la imaginación rusa: foto generada por inteligencia artificial, un máster en Comunicación Política en la Universidad Nacional de Avellaneda que la propia universidad niega que exista, y un historial de artículos que formaban parte de una operación de desinformación financiada desde Moscú.

Según la investigación, Diario Registrado habría publicado 26 notas por unos 28.600 dólares en el marco de esta red. Di Taranto aparece firmando alrededor de 20 artículos en diferentes medios.
Todo muy prolijo: nombre completo, foto de perfil, título universitario… y cero existencia real.
Y pensar que a algunos les da urticaria porque en PotusAmarillo.com usamos seudónimo o no ponemos siempre nombre y apellido al final de lo que escribimos.“Si firmaras con tu nombre sería más creíble”, me llegaron a tirar.
Porque claro, tener un nombre y apellido bien puesto al pie del artículo es garantía absoluta de confiabilidad. Miren si no al caso Di Taranto: nombre falso, cara de IA, biografía inventada… eso sí que es periodismo serio, ¿no?
El “nombre y apellido” te da esa falsa sensación de que atrás hay una persona de carne y hueso, con DNI, domicilio y todo. Cuando a veces solo hay un operador (o un equipo) cobrando en dólares por plantar contenidos y desinformar.
En PotusAmarillo.com elegimos priorizar que el contenido hable por sí solo.
Usamos seudónimo porque no nos interesa la falsa autoridad que da un nombre que cualquiera puede fabricar en dos clicks con un generador de imágenes.
Un seudónimo es transparente en su opacidad: no pretende ser lo que no es.
En cambio, un nombre completo con foto falsa y currículum de cartón te vende la ilusión de credibilidad mientras te mete propaganda pagada por quien sea.
Así que la próxima vez que alguien exija “nombre y apellido” para confiar en una nota, pregúntenle cómo le fue con Gabriel Di Taranto.
A veces los que firman con nombre completo son los que más se esconden.
Eso nomás.
Si sos de los que valoran la independencia real, sin pauta oficial, sin dólares rusos, sin sponsors disfrazados y sin operadores fantasma, te invito a que publiques alguna vez en PotusAmarillo.com.
Acá no cobramos pauta de nadie. Ni de los rusos, ni de nadie.
El contenido es lo que cuenta. El resto es puro verso
