Contra la Ley de Biocombustibles
El presidente Milei con una mayoría aliada en el congreso debe eliminar la inhumana y tonguera Ley de Biocombustibles. Una ley injusta que constituye violación a la igualdad ante la ley y obliga a los argentinos a consumir alimentos y combustibles caros por capricho de políticos comunistas/peronistas que desde los años 80s viven enamorados del ecologismo soviético hambreador. En Tucumán se benefician en especial varios empresarios prebendarios de los ingenios azucareros cuya riqueza siempre es a costa del pueblo honrado y trabajador.
La ley se creo en 2006 por el kirchnerismo y partidos similares de izquierda para alinearse con la ONU en la lucha “contra el cambio climático”1 y renovada en 2021 por el gobierno de Alberto Fernández, todo a cambio de encarecer la nafta, el gasoil, el azúcar, la soja, el maíz y por consiguiente la forrajería típica de uso intensivo por lo cual la ley obligadamente genera una demanda sin igual sobre una producción casi fija presionando precios de aquellos productos al alza. En 20 años cientos de políticos y periodistas progresistas lloraron pobreza e indigencia pero jamás se atrevieron a poner en duda o criticar la citada ley que, junto a la inflación, es causante directa de la moderada pobreza que padecemos hoy 2.
Impuestos, regulaciones y mucha burocracia
Por una parte, la ley obliga sumarle a la nafta pura un porcentaje de 12% de bioetanol (procesado de caña de azúcar y maíz) y 5% de biodiesel (de la soja) al gasoil. Al precio de la nafta/gasoil se suman el de mezcla que, aunque regulado eleva el precio final en surtidor entre un 10% y 15% con todo lo que conlleva en aumento de costos al transporte en general. Por otro lado existe una ley amiga la “Ley del Azúcar” que contempla “promocionar y proteger” a los ingenios con un arancel del 18% a la azúcar extranjera, ósea digamos tenemos que obligadamente comprar azúcar cara en un país con más del 30% de pobreza. Es curioso que esta ley sea eterna y nunca se elimine pues leyes parecidas existen desde hace casi 180 años 3.
El bioetanol no se produce por simple y libre actividad privada pues la ley resulta en una promoción fuertemente estatal, artificial y costosa de combustibles caros. Se pusieron 2 impuestos a la nafta y al gasoil: impuesto a los combustibles líquidos y el impuesto al dióxido de carbono por “calentar el planeta”, impuestos no cobrados a los biocombustibles, una suerte de hacer competitiva una industria de por si costosa pues la producción local de biocombustibles suele ser entre un 10% y 15% más cara que el precio CIF de los combustibles fósiles importados4. La caza en el zoológico esta tan blindada que la ley impide que empresas extranjeras o dedicadas al petróleo produzcan o procesen biocombustibles en el país. Encarecer los combustibles mas eficientes y subsidiar los mas caros y perjudiciales fue tarea corriente de la desgraciada ley.
No solo son impuestos injustos y confiscatorios a la producción y la energía, además crearon un entramado gigantesco de empresas y empleo sostenido artificialmente a costa del consumidor final5. En Tucumán empezando por los ingenios azucareros adheridos que se dieron el lujo de innovar pensando en cazar en el zoo con altos rendimientos, pasando por el INTI (Milei intento desmantelarlo pero una cautelar lo impidió) que hace control de calidad de biocombustibles y mezclas, hasta terminar en el negocio forzoso y controlado con las petroleras. En esta cadena además están las empresas mescladoras que deben comprar obligatoriamente bioetanol a los ingenios locales, cuyo producto a la vez obligatoriamente deben vender a los surtidores de las petroleras y estas al usuario final de las estaciones de servicio. En el biodiesel ocurre algo parecido, pero con la soja. La nafta que resulte de violar esta cadena legalmente impuesta se considera “adulterada”, si, adulterada por no poseer componentes caros, una locura. A todas estas empresas artificiales las provincias y nación también le cobran impuestos, o sea una caja dentro de un curro para recaudar que sale del bolsillo de todos los consumidores. En fin, la ley de biocombustibles solo produce una sumatoria de costos e impuestos que recaen en el ya pobre consumidor final.
La comida como combustible y empleos artificiales
El tema moral en un país pobre se agrava al considerar que sea el Estado por la fuerza quien posibilite que la comida que los argentinos pobres podrían poner en su mesa (azúcar, soja, maíz, aceite de girasol) sea encarecida y buena parte utilizada para llenar el tanque de combustible del automóvil que solo clases medias y altas poseen. Y es que cualquier particular puede hacer con los productos de su industria alimenticia lo que quiera, pero que sea el Estado quien obligue a transformar en combustible la comida en un país con tantas necesidades es monstruoso. Obviamente a los ecologistas que 20 años atrás y hoy defendieron y defienden la penosa ley, este debate no les interesa6.
¿Por qué los políticos locales (gobernadores, intendentes) defienden esta ley a mansalva? El motivo principal es la falsedad de la creación de empleo, pero claro empleo artificial sostenido por gente que paga con altos precios la comida y el combustible sumado con altos impuestos. El país en general y cada provincia en particular deben dedicarse a sus industrias con ventajas comparativas reales, no a crear empresas cuasiestatales amparadas y dependientes del Estado. Se debe liberar todo el comercio, acabar con los combustibles artificialmente caros e impuestos/aranceles altos.
Para producir energía en forma barata sin utilizar por ley el alimento de los argentinos ya tenemos empresas privadas y mixtas (como Shell o YPF) que pueden perfectamente invertir, explorar y explotar los hidrocarburos valiosos de nuestro país, si no fuera porque las provincias se lo impiden con sus altas regalías o prohibiciones por cuestiones “ambientales”7.
La mezcla fatal
Para terminar solo comentar lo que pocos dicen; la mezcla de bioetanol en nafta genera corrosión comprobada en motores. A mayor porcentaje de biocombustible (tal como desean los grupos de presión de los ingenios) mayor probabilidad que el motor de los automóviles, camiones y trenes tengan menor vida útil (8). Querer aumentar el porcentaje de mezcla por ley sería un suicidio económico parecido al querer aumentar la producción energética eólica o solar suplantando a las centrales térmicas: convertiríamos al país en uno más pobre con energía enormemente cara y mala. Para entender lo de mala no basta decir que provienen de productos comestibles o que su precio se eleva artificialmente, sino que los biocombustibles en estado puro poseen menor contenido energético por litro comparados con los derivados fósiles, afectando visiblemente la potencia entregada a todo transporte8. Pocos difunden estas verdades quizá por miedo a perder un tongo.


Finalmente en 2024 el presidente Milei quiso atenuar los impactos de la Ley de Biocombustibles y derogar la Ley del Azúcar en la Ley de Bases enviada al congreso, pero fue rechazada casi unánime y especialmente por los gobernadores del norte que ordenaron votar en contra9. Son los mismos políticos que culpan al presidente Milei de la pobreza que las leyes del peronismo y la izquierda generaron siempre.
Fuentes:
- Hubo una ley similar en los años 80s (ley de alconafta) aunque más flexible, termino siendo inviable por la enorme distorsión de precios que trajo la hiperinflación de los años 88-91. ↩︎
- 31.7% para el primer trimestre de 2025 según INDEC. ↩︎
- Entre 1845 y 1850 el gobernador tucumano Araos promulgo una ley similar para proteger a los ingenios de la azúcar brasilera barata. ↩︎
- https://www.infobae.com/movant/2024/10/29/nuevos-precios-para-biocombustibles-que-efecto-puede-tener-en-los-costos-logisticos/ y https://tn.com.ar/economia/2025/02/05/nuevo-aumento-de-los-biocombustibles-como-impacta-en-el-precio-de-la-nafta-y-el-gasoil/ Nota: 10 años atrás la diferencia llego a ser mayor, incluso entre un 20% y 40% ↩︎
- Según FOTIA (Federación Obrera Tucumana de la Industria del Azúcar), la industria genera 58000 empleos directos y 150000 indirectos, “Industriales y cañeros piden freno a las importaciones”, diario La Gaceta, 7/01/24. Nota: números exagerados e incomprobables; cuenta incluso a los temporarios e inflando a los indirectos por vía multiplicación de servicios. La multiplicación artificial de trabajo no puede ser contada como fuente real y estable de empleo, pues el mismo sueldo de los trabajadores es usado para pagar altos impuestos sobre combustibles encarecidos por ley. Son esta amplia y supuesta cantidad de trabajadores los que subsidian a toda la industria surcoalcoholera con su trabajo a menor sueldo real. ↩︎
- Hasta el mismo dictador Fidel Castro critico a los biocombustibles por esta cuestión. De más esta decir que todas las universidades privadas y públicas enseñan en sus cátedras la ideología pro-ambientalista de izquierda que defiende leyes como estas con tal magnitud, al punto de ver en esta acción motivos de orgullo, progreso e integración internacional. Recientemente la UNSTA de Tucumán termino no solo promoviendo a nivel de gobierno local estas ideas, sino que envió a su promotor para defender la inclusión de los biocombustibles en el sector aeronáutico para la convención de energías renovables del G20 Juvenil de Sudáfrica. ↩︎
- El RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones) creado en la ley Bases para promocionar, defender e incentivar industrias estratégicas (petróleo, minería, petroquímica etc) no fue aceptado totalmente en varias provincias ↩︎
- El etanol es higroscópico: absorbe agua y genera una fase acuosa que ataca metales. Durante el almacenamiento puede formarse ácido acético u otros orgánicos que reducen el pH de la mezcla. Estas condiciones favorecen reacciones electroquímicas agresivas sobre acero, aluminio y sus aleaciones.
Fuentes sobre la corrosión en biocombustibles:
-Peña-Ballesteros, D.Y.; Estupiñán-Durán, H.; Vásquez-Quintero, C. “Evaluación de la corrosión de un duraluminio en mezclas de gasolina y bioetanol”. Ingeniería y Universidad, 16 (1), 2012.
-Peña-Ballesteros, D.Y.; Vázquez-Quintero, C.; Estupiñán-Durán, H. “Corrosión de partes de vehículos fabricadas con latón y bronce expuestas a mezclas de bioetanol-gasolina”. Revista UIS, 24 (1), 2011.
-Brito Franco, A. “Estudio electroquímico de mezclas de gasolina con diferentes bioetanoles en aluminio”. Tesis de Maestría, UAEM Morelos, 2019.
-Berlanga, C.; Biezma, M.V.; Fernández, J. “Revisión y estado del arte de la corrosividad del etanol y sus mezclas con gasolina”. Revista de Metalurgia, 47 (6), Nov.–Dic. 2011.
-Löwenstein, P.; Rzeznik, M.; Niro, D. “Nuevo servicio: determinación de bioetanol y composición total en naftas”. INTI Química, Informe Técnico, 2017.
-Kramer, G.R. “Selección de materiales para la producción de bioetanol en la provincia de Misiones”. Tesis de Doctorado, CONICET-FCEQyN-UNaM, 2019.
-Norma ASTM D4806 / IRAM D6839: especificaciones de pureza de bioetanol (anhidro ≥ 99,5 %; agua ≤ 0,05 %).
-ASTM D6839: método de cromatografía multidimensional para cuantificar benceno, aromáticos y bioetanol en naftas.
-NREL Technical Report (2018): “Investigation of Corrosion Inhibitors in Gasoline-Ethanol Blends”.
-SAE Technical Paper (2015): “Ethanol-Gasoline Corrosion Effects on Automotive Materials”. ↩︎ - Por falta de acuerdo en el congreso y por el desguace que sufrió, el proyecto de ley termino siendo retirado por el presidente Milei. En la ley Bases la reforma de la ley de biocombustibles tuvo que ser eliminada y actualmente sigue vigente la de 2021. ↩︎
Que gran laburo de análisis! Gracias Diego!
Gracias che, y me quede corto